sábado, 12 de junio de 2010

Confusión

Ya ni sé qué pensar. ¿Qué será de mí? ¿Qué me depara el futuro?
Ya no estoy tan segura de que me vaya a graduar... A duras penas alcanzaría a ir a "rattrapage". A duras penas. Casi que no...
Tengo ya casi toda mi vida organizada al rededor del "hecho" de que me voy a graduar, de que estaré presente en la entrega de diplomas, de que no faltaré al PROM, de que luego me iré a la universidad a al proceso de inscripción de materias del primer semestre, de que me iré instalando en MI nuevo apartamento en Bogotá, de que exactamente el 27 de julio tendré la inducción a mi carrera, de que...
Odio este colegio, le tengo repudio, no solo a sus profesores, sino a la institución como tal. Cuento de otra historia...
Lloré. Lloré de rabia. Lloré de desespero. Lloré por miedo. Lloré porque siento que no estoy confiando en mí, porque siento que mis esfuerzos no son, ni serán nunca suficientes, porque siento que sin importar cuanto trabaje, cuanto me esfuerce por algo jamás lo tendré, jamás seré recompensada.
Es mi lamento, el lamento de la sardina, el lamento de la vida que "podré nunca tener".

No hay comentarios:

Publicar un comentario